The boy and the beast / Bakemono no ko (Sección Oficial)

Por Ruben Barriga Caballero

La película de animación de Mamoru Hosoda nos cuenta la historia de Ren, un niño que por diferentes circunstancias ha huido de su hogar para vagar por las calles de Shibuya sin otra intención que sobrevivir por si mismo alejado de todo el entorno que le vio crecer. No muy lejos de aquel lugar, exactamente sobre sus cabezas (o bajo sus pies) se extiende el territorio de “las bestias” seres sobrehumanos que pueblan Jutengai, un próspero reino gobernado por el Maestro y donde diferentes guerreros ponen a pruebas sus habilidades para lograr ser uno de los grandes maestros. Aquí entra en escena Kumatetsu un cabezón, egocéntrico, malhumorado y solitario oso guerrero que comparte más de una similitud con nuestro protagonista humano. Ambos se unirán en un viaje donde descubrirse a si mismos, luchar contra sus debilidades y encontrar la verdadera amistad. Una vez más Mamoru Oshoda nos trae una fábula llena de símbolos y con los valores clásicos de la amistad y el amor como pedestales que hacen que este nuestro mundo (y el de las bestias) se sostengan. El viaje de Ren y Kumatetsu tiene cierto parecido a la obra Viaje al Oeste donde cada camino que toman les hace conocerse mejor y fortalecerse para seguir adelante. Técnicamente impecable, con una reconstrucción perfecta del barrio de Shibuya y unos escenarios coloridos y acordes a la tónica joven y fresca que inunda la cinta. El diseño de los personajes totalmente reconocibles de sus anteriores trabajos es el contrapunto perfecto al de Kumatetsu y su banda de animales luchadores. Hosoda no priva a los espectadores de diversión, sentimientos y una traca final, aunque exageradamente japonesa, digna de las mejores películas de animación y que sin embargo carece del “surrealismo” y el mensaje de producciones del otro gran maestro japonés, Hayao Miyazaki. Un digno entretenimiento para la Sección Oficial del Zinemaldi y que sopla como un viento de renovación en un festival donde los melodramas y el cine de autor copan las salas.

Bakemono_no_ko