High rise (Sección Oficial) + Info

Por Ruben Barriga Caballero

Proyectada en 35mm High Rise nos arrastra a un torbellino de sensaciones dentro de un rascacielos para nada convencional. Ben Wheatley presenta unos inquilinos llenos de matices, atormentados por fantasmas del pasado y que se relacionan entre si de una forma totalmente inconexa y sin sentido. Como si el rascacielos representase una verdadera sociedad organizada por castas y jerarquizada desde sus cimientos veremos como el Dr Laing interpretado por Tom Hiddleston trata de organizar su nueva vida en este edificio. Poco a poco vamos conociendo nuevos y perturbadores vecinos, un portero que oculta más de lo que parece, un matrimonio encabezado por Luke Evans en uno de los mejores papeles de su carrera, una seductora vecina llena de misterio… todos y cada uno de ellos relacionados entre si por oscuros enigmas que iremos descubriendo según avanza el metraje. Todos y cada uno de ellos bajo la batuta del “Constructor”, el visionario de esta enfermiza estructura que se completa con otros 4 edificios y que como la mano de Dios sustenta sus vidas. Pero si tenemos que hablar de algún personaje en concreto debemos centrarnos en la propia estructura que atrapa entre sus paredes a tan variopinto reparto. Wheatley recrea un rascacielos con planos y escenas que beben directamente del maestro Kubrick y que se muestran perturbadoras y bizarras con cada nueva escena. La música es otro de los grandes elementos que hacen de High Rise una apuesta realmente arriesgada para este festival; sorprende escuchar S.O.S. de Abba en diferentes versiones para acompañar la locura creciente en el edificio y como sus notas “adornan” de cierta manera esta orgía visual sin tapujo alguno. A destacar varias de las escenas totalmente surrealistas que invaden el edificio y que no expresan más que la frivolidad y la extravagancia de la sociedad. El trío protagonista que nos acompañó durante la proyección describió High Rise como una “montaña rusa del capitalismo” y en cierta manera es eso mismo lo que vamos a ver. Una especie de metáfora fugaz y grandilocuente de nuestra propia sociedad y de los extremos a los que puede llegar. Por su puesto que High Rise no es una película redonda ni tan siquiera una película destacable en la amplia selección del 63 Festival de San Sebastian pero aún así, con sus virtudes y sus defectos, es una cinta de obligado visionado y que en muy poco tiempo se convertirá en un objeto de culto.