Da xiang xi di er zuo / An elephant sitting still

El elefante está sentado en Manzhouli (creo que se escribía así), hay que ir a verlo, sigue sentado pase lo que pase, no reacciona. Es lo que les pasa a los personajes de esta película, un abuelo al que van arrinconando en su propia casa, duerme en el balcón pero aun así estorba, un joven despreciado por su padre que hace suyo el bullying que sufre un compañero de instituto, una chica que vive en el semiabandono de su madre, y un gangster de pacotilla al que le incomoda su papel en el mundo.

Desde el principio se preguntan si vale la pena cambiar algo, si sus vidas de mierda mejorarán de algún modo hagan lo que hagan. Durante 4 horas de proyección les acompañamos en su periplo, a ratos hipnotizadas, porque cada escena es una burbuja de realidad flotante, y esto lo logran de maneras originales, con el tiempo, la música, los enfoques, las profundidades, el movimiento… en un derroche de talento. Y las burbujas a veces estallan.

No dejan de venirme las caras de los protagonistas, a los que se les coge cariño, la verdad, a pesar de que son muy lamentables en muchos momentos, y otro efecto peculiar es que al salir no sabía si había sido en color o en blanco y negro. El ánimo melancólico, suicida, trasciende del director a la película, o eso se puede una imaginar porque éste, Hu Bo, se quitó la vida. Una pena, me habría encantado ver la siguiente, no sé si habría cambiado algo, pero me habría encantado.