COLD BLOOM / SAKURA NAMIKI NO MANKAI NO SHITA NI (2012)

Por Ruben Barriga Caballero

Shiori y Kenji, Kenji y Shiori. Joven y apasionada pareja en una relación casi utópica y llena de felicidad verá truncado su futuro en un abrir y cerrar de ojos. Un accidente impactará con fuerza en esa felicidad por la que han luchado día tras día, un verdadero desastre natural devastador, desesperanzador, aparentemente insuperable. Aun así, la vida se abre paso y los cerezos vuelven a florecer. Atsushi Funahashi nos trae un relato dulce y amargo como la vida misma. Focalizado en la provincia de Hitachi destrozada durante los terremotos del 2011 nos muestra de forma literal como, a pesar de la ruina y la destrucción, la belleza y la vida vuelve a renacer en forma de cerezos en flor que pueblan tantas escenas del filme. El reflejo perfecto para la vida de Shiori tras la muerte de su marido. El pasado sigue latente en cada segundo de su vida, los recuerdos vagan entre las sombras de su soledad con preciosas escenas oníricas donde Kenji sigue a su lado. Pero Shiori debe continuar, seguir adelante, luchar por sobrevivir como si de una inofensiva flor de shakura se tratase. Por primera vez en muchos años de visionado de cine nipón los actores se muestran comedidos y realmente creíbles y cercanos. Usuda Asami y Takahashi Yo son un verdadero de aire fresco entre tanto actor histriónico y sobreactuado. Un viaje hacia la pérdida y la tristeza pero también un canto a la esperanza.

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