A monster calls

Película con la estética espectacular y el impacto emocional que caracterizan al director J.A. Bayona, aunque el punto fuerte para mí es lo terapéutico de los mensajes de ese pedazo de árbol psicoanalista (el monstruo).

El ambiente de cuento british, ora pesadilla, ora realidad, está muy logrado. El protagonista “demasiado viejo para ser un niño y demasiado joven para ser un hombre” da  precisamente esa impresión y borda el papel, así como la siempre atrapante Sigourney Weaver y la madre enferma, Felicity Jones. Han conseguido dar un efecto distinto a un tema duro y conocido como es el miedo a la pérdida de un ser querido, no cualquier ser, una madre que cría sola a su único hijo. Una fábula sin buenos ni malos pero con moraleja, como tiene que ser. Me ha gustado también ver la breve interpretación de Geraldine Chaplin.

Comentada por Eder Ruiz Múgica