Parasite

Antes de nada quiero aclarar que no la llegué a ver en el Zinemaldi, no hubo manera de conciliar nada con nada, pero pude ver posteriormente esta película de Bong Joon-ho en pantalla grande antes de que barriera en los Óscar. Osea que he decidido colgar este post, aunque sea tarde, porque no es trampa y una publicación de Cine made in Asia me ha recordado que es más que pertinente en cuarentena.

¿Por qué me gustó tanto? No fue por lo subversiva, he leído por ahí que no es una crítica social verdadera porque es aplaudida por la nueva élite progre neoliberal, tampoco por lo hilarante, no es desde luego una peli de sketches, aunque sí te regala unas cuantas carcajadas buenas, ni por su profundidad, es fácil, no facilona pero fácil sí (bueno, si no te impresionan los giros violentos a la coreana, igual no son para todos los públicos). Me gustó precisamente por ser el revuelto perfecto de todo eso que no es, un poco subversiva, humorística y que rasca al menos unos centímetros la superficie, da para muchas lecturas y tiene cierta poesía.

¿El humor globalizado? puede, o tal vez la picaresca es universal y esto es una patada en todo nuestro ombligo occidental (estoy esperando que hablen de la picaresca alemana a la hora de hacer estadísticas para beneficiar su imagen). También los más ricos de cualquier procedencia tienen más en común entre ellos que nunca y los más pobres se buscan la vida para sobrevivir en todas partes sin poder permitirse demasiados escrúpulos morales. Ahora, entre mis reflexiones de cuarentena, se me aparece esta familia de “parásitos” siendo fumigada en su semisótano, los hijos arrimando el móvil a los techos para encontrar la señal más potente de wifi… La realidad no tan lejana de muchos en esta época de cívico encierro, superará la ficción.