Ikari

Por Ferando Iradier, publicado en sus Crónicas del zinemaldi en Arteuparte

Cierra la competición Ikari, dirigida por el japonés de origen coreano Sang-il Lee. Aunque la premisa inicial de esta película sea la de un thriller, su guión construye de forma intrigante tres melodramas en los que se va colando poco a poco la desconfianza del asesinato en la presencia de un recién llegado. Resulta incomprensible que el director consiga balancear cada trama en paralelo durante dos horas solo para terminar hundiéndolas. Las trampas del libreto y el excesivo metraje van agotando al espectador a medida que se intensifica el drama hasta el paroxismo, defecto endémico de muchas producciones japonesas. Un film muy mal resuelto pero de impecable factura visual y con unas interpretaciones soberbias. Habiendo rodado la estupenda Villain, basada también en una novela de Shuichi Yoshida, la rabia del título se siente por lo desperdiciado del asunto.

After the storm – Umi yorimo mada fukaku

Por Fernando Iradier publicado en Crónicas del Zinemaldi en Arteuparte

El resto del día sigue dominado por los asiáticos. El primero es nada menos que Hirokazu Kore-eda, abonado al premio del público en Perlas. Su After The Storm presenta otra deliciosa disección familiar, esta vez a cargo de un matrimonio separado con un hijo en común. No deja de sorprender la facilidad con la que el japonés utiliza materiales propios del drama para construir situaciones cotidianas, sencillas, entrañables e incluso cómicas. En su día día está siempre la vida, con su pasado manifiesto y futuro inextricable. Como de costumbre, son los actores los que tienen gran parte del mérito, léase aquí Yoko Maki, Hiroshi Abe o una maravillosa Kirin Kiki, habitual del director desde Still Walking. Se hablará de un trabajo menor, más ligero, pero lo cierto es que con Kore-eda la fórmula nunca falla. Brille el sol o arrecie la tormenta, uno se quedaría a vivir en sus películas.

Your name – Kimi no na wa

Autor Ferando Iradier, Crónicas del Zinemaldi publicadas en Arteuparte

Si el año pasado nos visitaba Mamoru Hosoda, ahora le toca el turno a Makoto Shinkai, otro grande del cine de animación japonés. Partiendo de dos adolescentes que intercambian sus cuerpos en sueños, Your Name parece retomar los temas de 5 centímetros por segundo en clave fantástico-juvenil. No sobran los openings, las canciones ni el exceso romántico cuando una película deja tras de sí tantos momentos hermosos. Aquí el arte animado está siempre al servicio de una nostalgia desconocida, la de esos trenes que parten en direcciones opuestas tratando de encontrarse en el tiempo y el espacio. Los inesperados cambios de registro de este film, de la comedia estudiantil a la ciencia ficción dramática, esconden mil detalles que nada tienen que ver con el producto comercial ideado para vender figuritas. Es sin duda un Shinkai para todos los públicos, pero tampoco renuncia a ser un precioso anime de autor.